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lunes, 28 de marzo de 2016

La innovación no pide perdón ni permiso

A Sean Parker, el disruptor de la industria musical con Napster y mentor de Mark Zuckerberg, se le apagó el fuego inquisidor. La edad, el matrimonio y los millones finalmente lo ablandaron y en su última iniciativa, se muestra cauto y buscando quedar bien con todas las partes involucradas, lo que es una receta para el desastre. Con Screening Room, su nueva compañía, busca cambiar la forma en que se distribuyen las películas y la estructura de las salas de exhibición. Con buen tino ha incorporado a varios directores en su Consejo de Administración, y se ha mostrado cortés y amable con la industria. ¿Pero por qué su iniciativa ha sido recibida con total indiferencia? 



Preludio Una revolución no puede ser amable

Sean Parker, los huracanes son cosa de su pasado

¿Es vigente el modelo de distribución de material cinematográfico en estos años? Para efectos prácticos la industria sigue utilizando el mismo modelo de negocio con el que nació hace cien años:
  • La exhibición de películas requiere edificios especialmente construidos para este fin y con la capacidad de albergar a muchos espectadores de manera simultánea.
  • Los asistentes tienen que acomodar su agenda de acuerdo a horarios de exhibición cuidadosamente planeados y por supuestos desplazarse físicamente.
  • Cuando una película se está siendo exhibida en una sala cinematográfica es literalmente imposible verla a través de otro medio. 
  • Sin embargo con un calendario, cuidadosamente planeado, el material eventualmente empieza a ser exhibido en otros medios.
Es entendible que la industria cinematográfica utilizara en sus orígenes este modelo de exhibición:
  • Hacer una copia de una película implicaba un proceso costoso y laborioso, por lo que hacía mucho sentido tener unas cuantas copias que pudieran mostrarse al mayor número posible de personas al mismo tiempo.
  • La naturaleza especial del equipo necesario también obligaba a tener una economía de escala y usarlo de forma simultánea con el mayor número de personas posible.
  • Y el modelo ha sido muy exitoso y sus beneficiarios se encuentran muy contentos con él.
La gran pregunta es si este modelo sigue siendo válido en el año 2016, cuando las copias digitales son menos costosas que los antiguos carretes y cuando a través de Internet es posible hacer un distribución de forma masiva. 

El emprendedor Sean Parker, famoso por Napster y haber sido uno de los primeros mentores de Mark Zuckerberg, piensa que ha llegado el momento de cambiar y con su empresa Screening Room busca cambiar la distribución cinematográfica.

La propuesta de Screening Room es sencilla, ya que por un pago de cincuenta dólares se adquiere el derecho de ver una película de estreno un fin de semana, a través de un equipo especial de cifrado que se conecta a Internet, en la comodidad del hogar. Los cincuenta dólares se distribuyen entre el estudio productor de la película, los accionistas de Screening Room y hay un pago para el dueño de la sala de exhibición elegida por el suscriptor. ¿Cuál es la razón de este último pago? Simplemente acallar la oposición de los dueños de las salas. Así de ridículo.

¿Le consultarían el menú de la cena de Navidad?

Primer Acto Un modelo de negocio timorato

Miembro influyente de la industria del espectáculo

El recibimiento que ha tenido Screening Room en la industria cinematográfica ha sido de total indiferencia y es que su modelo de negocio busca satisfacer a todos y termina por no darle gusto a nadie. ¿Qué no funciona con Screening Room?
  • El pago de cincuenta dólares a primera vista parece muy alto para el consumidor promedio. Sin embargo no es tan alto si se piensa en el costo de una visita de una familia de cuatro personas a una sala cinematográfica. También los cincuenta dólares incluyen dos boletos para ir a la sala cinematográfica más cercana a ver la película.
  • Pero a la vista de la industria cinematográfica el cobro de cincuenta dólares parece totalmente insuficiente, ya que con toda razón se imaginan que la exhibición de un estreno va a ser aprovechada por más de cuatro personas. Su aritmética es sencilla: si en una zona urbana hay diez adolescentes cada uno va a comprar su boleto para ver una película y el ingreso es mayor al que se produce si uno es suscriptor de Screening Room e invita a nueve de sus amigos a su casa.
  • Para el consumidor el costo de ver la película no es el único en que incurre. Para ser suscriptor de Screening Room hay que comprar un equipo que permite la proyección del material y evita que sea copiado. Esto solo es para conveniencia de los estudios cinematográficos.
  • Parte de los cincuenta dólares que se pagan, hasta un 20%, van a dar con el dueño de la sala cine. Este pago ignora que las salas de exhibición cinematográficas obtienen sus ganancias de la venta de las golosinas y todas las empresas de exhibición odian a Screening Room.
  • Más allá de la cuestión de ingresos, hay un grupo de directores que se opone a la exhibición de sus películas en pantallas pequeñas y consideran que se pierde el impacto de sus creaciones. En este grupo se puede contar a James Cameron y Christopher Nolan, que no son precisamente figuras menores.
  • Como parte de su Consejo de Administración Parker ha incorporado a algunos directores importantes como Peter Jackson o J.J. Abrams, quienes promueven nuevas formas de distribución y cuidar sus intereses como inversionistas en una nueva empresa.
En resumen: el consumidor compra un dispositivo caro, para satisfacer a un productor cinematográfico que no confía en él y termina pagando al dueño de una sala de exhibición que no va a visitar y todo para ver una película en condiciones que no son las planeadas por sus creadores. Todo un desastre el modelo de negocios y no le auguro mucho futuro.

¿Qué parte le toca al consumidor?

Segundo Acto ¿Hay alternativas?

¿Por quién doblan las campanas?


Concuerdo con Sean Parker en que la distribución de películas es una industria que requiere ser modernizada y revisada, ya que simplemente hay demasiados elementos que, en mi opinión, interfieren con el simple consumo de una película. ¿Por qué tengo que adaptar mi horario a una sala cinematográfica? ¿Por qué debo de ver una película rodeado de un ruidoso ejército de devoradores de rosetas de maíz? ¿Por qué el costo de aparcar un automóvil puede ser casi el del valor de una entrada a la sala?

Sin embargo la industria esta temerosa al cambio y de forma natural va a bloquear cualquier iniciativa que puede modificar su modelo de negocio y a su favor tienen las leyes de derechos de autor, una herramienta que es poderosa al menos en las sociedades civilizadas.

Producir películas es un negocio de alto riesgo, ya que a final de cuentas el consumidor es veleidoso e impredecible.  Los estudios pueden invertir decenas de millones de dólares sin tener certidumbre sobre el retorno que se va a producir. Y de alguna manera los dueños de las salas de exhibición comparten con ellos parte del riesgo y por lo tanto los grandes estudios no se atreven a tocarlos con el pétalo de una insinuación de cambio.

Y visto de esta forma pareciera que no hay salvación y que la distribución de películas va a permanecer sin cambios por los siglos de los siglos. Pero a pesar de que el modelo de negocio de Screening Room está condenado al fracaso, la industria distribución de películas está muy susceptible al cambio y las palabras clave son Netflix y Amazon Video. ¿Qué está pasando?:
  • La afición de los grandes estudios por las producciones grandiosas y costosas, la única forma de atraer una audiencia global, los pone en riesgo. Simplemente no pueden arriesgarse a tener películas fallidas, ya que cada bala desperdiciada vale cien millones de dólares.
  • Esto los hace buscar el camino seguro y esta es la razón por la que la cartelera cinematográfica está llena de secuelas, precuelas y revisiones de guiones que fueron exitosos en su tiempo. La industria cinematográfica depende de grandes éxitos que produzcan resultados de manera inmediata, y por lo tanto cada vez hay menos novedades.. Menos riesgo y más aburrimiento.
  • Sin embargo empresas como Netflix o Amazon Video, que captan ingresos por suscripción están en la posición de invertir en varias producciones de manera simultánea, sin buscar hacer algo grande de manera obligatoria. Su negocio depende más de un portafolio de contenidos, que produzca retención y crecimiento de suscriptores.
  • Tanto Amazon Video como Netflix han estado muy activos invirtiendo en producciones por encargo, buscando variedad y abundancia. Y manejan presupuestos que hacen palidecer a muchos estudios grandes.
  • Eventualmente una de estas compañías va a obtener un material de impacto que va a atraer la atención de los consumidores y la pregunta va a ser sencilla: ¿prefiero pagar mucho por ir a una sala cinematográfica en el horario que le conviene a su dueño para ver la secuela número cien de algo o mejor disfruto mi suscripción a Netflix?
  • Como creador de contenido va a llegar un momento que se prefiera la libertad creativa de un modelo como el de Netflix al grillete de oro de un gran estudio.
  • Con su película "Beasts of no Nation" sobre los soldados infantiles en las guerras africanas, Netflix ya estuvo cerca. La producción es maravillosa, ha recibido todo tipo de alabanzas y hay consenso sobre la gran actuación de Idris Elba su protagonista. Tanto producción como protagonistas fueron ignorados por la Academia de Ciencias Cinematográficas, ¿por qué será?
¿Se imaginan que en los primeros días de Napster Sean Parker y su socio Shaw Fanning se hubieran acercado a las compañías discográficas para solicitar su permiso y bendición? ¿Por qué piensan que ahora va a ser diferente?


Esto no se avisa, nada más se hace

Negotiis Diveros

Insospechado giro en el caso del FBI contra Apple


Son incansables los chicos del FBI

En el polémico caso del FBI contra Apple, realmente ocurrió lo menos esperado y al final el gobierno de los Estados Unidos desistió de su acción legal en contra de la compañía de California. Nos quedamos con las ganas del espectáculo legal y al final no hay que engañarnos ni confundirnos, esto es una derrota para todos aquellos que no sean el FBI.

Haciendo historia, se esperaba la primera audiencia legal entre las partes el pasado 22 de marzo. Sin embargo,  y sin mucho aviso, el FBI pidió posponer la reunión, ya que "habían obtenido avance" en su investigación. El rumor en los medios electrónicos es que algún grupo de hackers había llegado a un acuerdo económico con la agencia.

Y finalmente el día de hoy el Departamento de Justicia y el FBI retiraron su recurso legal contra Apple y reconocieron que habían podido descifrar la información del iPhone en disputa por medios propios. Todos perdemos:

  • Hay una vulnerabilidad en los productos de Apple, y si bien cuesta trabajo acceder la información, eventualmente es posible hacerlo. Hasta los agentes del FBI pudieron.
  • Hay un mercado negro de servicios de hackers y definitivamente no tienen pruritos morales, ya que aceptan trabajar hasta con el FBI.
  • La enérgica reacción de la opinión pública, le quito impulso a las intenciones del FBI y podemos decir que ante la corte popular perdieron todas. Al final es una victoria pírrica, ya que al final, los Hombres-G se salieron con la suya.
Lo más interesante, es que de acuerdo a la ley, el FBI está obligado a compartir la vulnerabilidad de seguridad con Apple. Pero no creo que lo hagan sin la orden de un juez y un buen pleito.



El mundo según el FBI


Yahoo: El invierno se acerca


Viene el acto final

Se acerca el desenlace en la historia del futuro de Yahoo. Como ya he comentado en el pasado, la paciencia de los inversionistas con Marissa Meyer ha llegado a su fin y es cuestión de días para saber que pasó. ¿Qué ha pasado con Yahoo en las últimas semanas?


  • La compañía formó un grupo de consejeros independientes para explorar las posibles ofertas sobre las partes de la compañía.
  • En realidad este proceso ha sido muy tortuoso y Yahoo ha literalmente "arrastrado los pies", con un comportamiento lento y burocrático. De cualquier forma, ya es oficial que la fecha límite para entregar ofertas es el próximo 11 de abril.
  • Por su parte, y a la chita callando, Marissa Meyer ha estado buscando grupos de inversionistas que la apoyen para hacer un adquisición de la empresa en la que ella se mantendría en el alto mando. 
  • Y para sorpresa de todos, Microsoft ya dijo que están dispuestos a apoyar financieramente a la mejor oferta y de alguna forma participar en el nuevo Yahoo. 
  • En medio de esta confusión, un grupo de inversionistas activistas ya inició un proceso para remover a Meyer y a todo el Consejo de Administración.

¿Qué va a pasar? Aunque es difícil predecirlo, probablemente Yahoo terminé al interior de un gigante de comunicaciones como Comcast o Verizon y es muy difícil que Ms. Meyer siga al frente.
Andy S. Grove descanse en paz


Los padres del microprocesador: Grove, Noyce y Gordon

Me apena escribir sobre el fallecimiento de Andrew S. Grove, uno de los fundadores de Intel, y sin duda una de las figuras más emblemáticas del mundo de la tecnología digital.

Si bien la participación de Grove fue esencial en los avances tecnológicos que construyeron Intel, será más recordado como un astuto y exigente líder empresarial que supo entender muy bien los nacientes mercados tecnológicos y tomar ventaja de sus mecanismos naturales.

Grove tuvo el tino de asociar los procesadores Intel con el dominante sistema operativo Windows, y bajo su mandato nació la campaña "Intel Inside"y el lucrativo duopolio Wintel. 

A pesar de sus contribuciones Grove será recordado por el título de uno de sus libros, "Only the Paranoid Survive", en el que habla de los grandes cambios a los que se enfrentan las compañías y la manera de anticiparlos. Al final, sus sucesores en Intel no pudieron anticipar el surgimiento de los dispositivos móviles y sus necesidades particulares de procesamiento.

Andy Grove junto con Steve Jobs, es parte de los personajes que eran mis héroes cuando era un estudiante de Electrónica y Comunicaciones.


Créditos Fotográficos


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