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lunes, 14 de noviembre de 2016

Trump y réquiem por el mundo moderno

¿Dónde he estado las últimas semanas? La verdad estuve absorto, siguiendo, muy de cerca, la elección presidencial de los Estados Unidos. Sin duda el mayor experimento de reality TV en la historia, con el potencial de ser  uno de los sustos más grandes para la civilización. Cuando los bárbaros están, no únicamente a la puerta, sino de forma casi permanente en todos los medios, y ocupando la Casa Blanca no hay mucho tiempo para pensar en un la evolución de la tecnología y como nos va a afectar en la vida. Estamos en el preámbulo de algo que desafía los pronósticos y la gran pregunta es ¿cómo llegamos a esto? La respuesta es amplia, pero sin duda nuestro mundo conectado y digital es uno de los responsables. 


Preludio:  El inicio de una larga noche


"Es, en efecto, muy difícil salvar una civilización cuando le ha llegado la hora de caer bajo el poder de los demagogos. Los demagogos han sido los grandes estranguladores de civilizaciones"

José Ortega y Gasset en "La rebelión de las masas"

Así se ven las pesadillas


Después de cinco años de publicaciones continuas, me tomé un receso de dos meses y simplemente tuve un bloqueo creativo inédito, pasmado por los hechos de la campaña presidencial norteamericana, simplemente no encontraba temas que fueran relevantes sobre los cuales escribir. ¿Quién puede pensar en la siguiente tendencia digital cuando hay momentos en los que parece que todo se desploma? 


Los temas sobre los que escribo los voy anotando en un par de pizarrones que me permiten visualizar de manera relativamente fácil las relaciones que pueden existir. Cuando se publican simplemente los borro y durante dos meses los pizarrones estuvieron en blanco. 


Lo que publico en Twitter es mi espacio de "investigación y desarrollo", ya que voy probando la reacción a algunas ideas y también como se pueden relacionar. Durante los últimos meses, mi espacio se convirtió en un compendio las atrocidades de Mr. Trump.


Pero lo peor que esperaba ya pasó y no queda más que seguir adelante y a partir de este momento voy a tomar la publicación a un ritmo similar al que tenía antes del atropello que ha sufrido la civilización. También espero no ocuparme más del zafio presidente electo de los Estados Unidos, aunque seguirá apareciendo en mi Twitter.

¿Qué nos espera ahora? Realmente es difícil predecir con exactitud, pero sin duda esa sociedad global y conectada que tanto me gusta va a vivir algunos años difíciles y se respiran tiempos de aislamiento y necedad. Aquí voy a estar para dejar constancia, así como buscar la esperanza que nos indique la marea va a volver a cambiar.

Gracias a todos los que preguntaron por mi paradero, aquí estoy de regreso para tratar se un punto de vista independiente e irreverente en un mundo en el que estas aptitudes van a ser muy necesarias.


Primer Acto Fin de la globalización

"Hoy asistimos al triunfo de la hiperdemocracia en que la masa actúa sin ley, por medio de materiales presiones imponiendo sus aspiraciones y gustos"


José Ortega y Gasset en "La rebelión de las masas"



Nos ganaron nuestras emociones

Aunque cueste trabajo creerlo, y todavía más escribirlo, Donald Trump está a menos de dos meses de ser Presidente de los Estados Unidos y el supuesto líder del llamado mundo libre. Como dijo el gran comediante Bill Maher, imaginen a alguien que ha estado en coma durante dos años y esto es lo primero que ve que cuando despierta. 

Es fácil ver en retrospectiva y decir que los símbolos de lo que ocurrió estaban muy claros. Como los amables visitantes habituales de estas páginas recordaran he comentado en el pasado sobre el descontento social que hay sobre los cambios en la estructura económica provocados por el ascenso de las tecnologías digitales y de comunicaciones. Si los síntomas estaban ahí, pero jamás pensé que tuvieran tan fatal desenlace.

Temas como globalización, libre comercio,  circulación de ideas y apertura se han convertido en el objeto del rechazo. Y los síntomas llevan mucho tiempo manifestándose: turbas apedreando los camiones que transportan a los empleados de Google, agresiones a los conductores de Uber, reguladores nerviosos atacando a AirBnB, Google, Microsoft y Amazon, el cobrador de impuestos buscando a su próxima víctima. 

Los vi pero evidentemente no los entendí, todavía el día de las elecciones yo era uno de tantos incautos esperando ver como Mr. Trump ocupaba su merecido lugar en el basurero de la historia. Hoy ha ocurrido lo contrario.

¿Qué podemos esperar? Simplemente que las peores tendencias de los últimos tiempos dirijan nuestras vidas:
  • Mayor proteccionismo comercial.
  • Guerras comerciales entre bloques.
  • Límites al libre tránsito del talento entre fronteras.
  • Regulaciones, regulaciones y más regulaciones.
  • No olviden al cobrador de impuestos.
Adicionalmente el sorpresivo triunfo de Donald Trump le ha dado impulso a todos los políticos populistas y xenófobos en todas las latitudes. Son totalmente creíbles las versiones que Marie Le Pen fue vista bailando cha cha chá en reversa el 9 de noviembre.


No hay buenos augurios

Segundo Acto La redes sociales de la discordia y el fin de los medios masivos de comunicación

"Ahora, en cambio, cree la masa que tiene derecho a imponer y dar vigor de ley a sus tópicos de café. Yo dudo que haya habido otras épocas de la historia en que la muchedumbre llegase a gobernar tan directamente como en nuestro tiempo."

José Ortega y Gasset en "La rebelión de las masas"



¿Creen todo lo que ven en Internet?

¿Se acuerdan esa bella utopía de cómo un mundo conectado y comunicado derribaría barreras nacionales y sociales? ¿No suspiran por esos momentos en los que las redes sociales abrirían una época de colaboración y esplendor cultural?

Pues en realidad si nos atenemos a lo observado en el primer proceso electoral importante dominado por Internet y las redes sociales, no tenemos muchos motivos para ser optimistas.

Twitter, Facebook y muchos portales de noticias cambiaron la forma de hacer política y se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Las redes sociales contribuyen a crear círculos cerrados de pensamiento y a reforzar los prejuicios. Si algo no me gusta, algo que vaya de acuerdo a mi pensamiento está a un click de distancia.
  • Sí una nota rompe con mi ortodoxia, puedo mandar al autor a la congeladora del "unlike".
  • Todas las redes sociales fueron un medio de libre circulación de mentiras, rumores y calumnias. 

De hecho en estos momentos existe un debate sobre la responsabilidad de las redes sociales para evitar la difusión de falsa información y su influencia en una elección. Sin duda un debate inédito.

No se puede negar la importancia que ha tenido la red social Twitter en el rápido ascenso del albañal de la cultura popular a la  Casa Blanca, del zafio millonario norteamericano Donald Trump.

Trump ha tenido un especial talento en usar a esta red social como un megáfono para que sus ocurrencias ( no le conozco una sola idea) tengan amplia difusión y ocupen un espacio privilegiado en los medios masivos de comunicación. 

De hecho el mismo Trump reconoció en una entrevista ya como candidato electo, la importancia que habían tenido las redes sociales en su victoria. Las utilizó para desacreditar a los medios establecidos de comunicación e imponer su narrativa.

Los grandes perdedores de este ciclo electoral son los medios de comunicación tradicionales. Por una parte el mensaje de Trump de que estos medios formaban parte de una conspiración sirvió para desacreditar su mensaje. Y de cualquier forma los medios tradicionales quedaron sepultados bajo un alud de mitos y leyendas impulsadas electrónicamente.

Los medios tradicionales y de abolengo como el NY Times y el Washington Post produjeron reportajes de fondo con hechos que en otra época hubieran acabado con cualquier candidato. Hoy simplemente pasaron desapercibidos, fuera de un círculo muy reducido, en medio de una vorágine informativa.

Adicionalmente, los pronósticos de los medios tradicionales de información fallaron de una forma histórica. Todos los analistas fallaron y por supuesto en el grupo selecto de los equivocados está este intrépido bloguero. 

El rol tradicional de la televisión y sus anuncios también es una de las víctimas del ascenso de las redes sociales. La campaña de Donald Trump fue notoriamente avara en la compra de anuncios de televisión y fue superada por su rival en varios órdenes de magnitud. Y ya sabemos como acaba esta historia.

Para agregar caos a la confusión reinante, todo el proceso electoral norteamericano se desarrolló en un ambiente de paranoia sobre el involucramiento de hackers rusos y no se puede soslayar el rol que tuvo Wikileaks en el debilitamiento de la figura de Hillary Clinton.

Por cierto, ¿en dónde estuvieron Wikileaks y Anonymous cuando necesitábamos conocer las declaraciones de impuestos de Donald Trump? Espero que la embajada de Ecuador en Londres tenga a la peor cocinera del mundo.


No hay que olvidar: esto no es normal


Epílogo: Bienvenidos a nuestra pesadilla

"La masa arrolla todo lo diferente, egregio, individual, calificado y selecto. Quien no sea como todo el mundo corre el riesgo de ser eliminado. Y claro está que ese "todo el mundo" no el "todo el mundo". "Todo el mundo"era, normalmente, la unidad compleja de masa y minorías discrepantes, especiales. Ahora "todo el mundo" es sólo la masa"


José Ortega y Gasset en "La rebelión de las masas"



¿Fin de la aventura?

Después de conocer los resultados estuve dos días totalmente desencajado y con dificultades para aceptarlos y reconocer una nueva realidad. De hecho no pude dejar de pensar cuando vi caer el Muro de Berlín, y ya entiendo lo que sintieron los vociferantes de la boina roja en esos días.

¿Qué tan malo puede ser lo que viene? La ultra derecha europea afila los dientes y en 2017 hay elecciones presidenciales en Francia. Toca una vez más a los franceses salvar a la civilización de occidente. 

No quiero alarmar a nadie pero si después de Mr. Trump podemos hablar de la Presidenta Le Pen, podemos ver caer diversos países como fichas de dominó. 

Sin importar los resultados, el concepto de globalización se va a convertir en algo maldito y va a ser rehuido por todos aquellos que aspiren a un puesto de elección popular.

Pero no hay que perder el optimismo, ya que la transformación económica iniciada por las tecnologías digitales y de comunicaciones es demasiado grande para ser detenida. Este episodio es una pausa y en cierta forma el último suspiro de un mundo que ya no existe, pero que tarda en desaparecer.

Regreso a comentar con la mayor periodicidad posible y ya mi Twitter debe estar limpio de "Trumpismos". Sirva el video en este enlace para cerrar este capítulo y pensar en cosas mejores.



No aceptemos esto como normal

Créditos Fotográficos


photo credit: pullip_junk Inside Out Tsum Tsum via photopin (license)

photo credit: Community Photography 'now & then' FACE via photopin (license)


photo credit: osckr Ridin Dirty via photopin (license)




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