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viernes, 14 de septiembre de 2012

La diferencia entre la ilusión y la innovación


Vacuus Finium se extiende a Twitter, para comentarios espontáneos durante el día, me pueden seguir en @vacuusfinium.

"De muchas maneras, el trabajo de un crítico es fácil. Arriesgamos muy poco y aún así disfrutamos una posición por encima de aquellos que ofrecen su trabajo, y a ellos mismos a nuestro juicio. Prosperamos con críticas negativas, que son divertidas de escribir y de leer. Pero la verdad amarga a la que debemos enfrentarnos es que, en el gran esquema de las cosas, la basura promedio es más significativa que nuestra crítica, que así la denomina"

Anton Ego, crítico gastronómico extraordinario en Ratatouille

"La exigencia de algo nuevo en cada festival, año tras año, es una demanda inhumana, abstracta fría e industrial"

Tomado de "El jazz, de Nueva Orleans al Jazz Rock", Joachin E. Berendt, Fondo de Cultura Económica, 1986.

Hoy es un mal día para los blogueros y analistas del mundo de la tecnología, el gran público nos ha enviado una clara señal de que nuestra opinión en general le importa un rábano. La opinión promedio en la comunidad sobre el teléfono iPhone 5 es que es un dispositivo aburrido, y que Apple ha perdido el toque para innovar.

Los consumidores difieren de esta opinión y hoy votaron con sus billeteras: la preventa de iPhone 5 rompió todos los récords establecidos y el primer lote (calculado en millón y medio de unidades) se vendió en sesenta minutos. Al iPhone 4 le tomó 22 horas agotar un millón de unidades y para poner las cosas en perspectiva, Nokia pudo vender un millón de sus teléfonos Lumia 900 en un mes.  De forma predecible, la acción de Apple alcanzó su mayor valor histórico el día de hoy.

El iPhone 5 ya es el dispositivo electrónico más exitoso de la historia. Simplemente no venden más unidades porque no se pueden fabricar más y los sitios de comercio electrónico tienen una capacidad finita de manejar transacciones por segundo. La próxima semana comienza la distribución física en las tiendas de Apple y otros puntos de venta, y debemos esperar las largas filas de esperanzados compradores, en un carnaval que se ha vuelto habitual para Apple y por el que sus competidores suspiran.

¿Qué tiene el iPhone que atrae el entusiasmo de las multitudes? Es en realidad un dispositivo que ha creado una categoría por si mismo, y que entre sus múltiples usos está el de servir para hacer llamadas telefónicas convencionales. 

Creo que la mejor forma de apreciar la gran innovación que es el iPhone, solo hay que regresar a esos obscuros días previos a su existencia. La naciente disciplina de los teléfonos inteligentes  era dominada por RIM y sus teléfonos Blackberry. A pesar de las limitaciones de sus interfaz de usuario, ofrecía una gran ventaja sobre los teléfonos convencionales, ya que contaba con teclado QWERTY completo (¿alguien recuerda esa práctica absurda de escribir caracteres únicamente con un teclado numérico?). Su rudimentario interfaz de usuario permitía hacer más cosas que un dispositivo convencional, y el chat todavía cuenta con su legión de seguidores. De hecho esta función es la única parte rentable que conserva la compañía.

Mi primer teléfono móvil fue un Ericsson, mucho antes de la alianza con Sony, y pronto me hizo aficionado a los starTac de Motorola. Diseño razonablemente atractivo, aunque su funcionalidad estaba más cerca de un teléfono analógico convencional. Directorio rudimentario, algunas utilerías simpáticas como alarmas y reloj pero nada más. Aunque Blackberry hizo una gran aportación mejorando estos teléfonos rudimentarios, su alcance se quedó corto. En retrospectiva Blackberry simplemente continuó una evolución lineal de los teléfonos móviles.

Por el contrario, iPhone nace con la intención de ser disruptivo.  Ideado como una medida defensiva para los  iPods, muy pronto atrajo a las mejores mentes de Apple. ¿Cuál era el problema a resolver? Mejorar todo lo que no les gustaba de sus teléfonos actuales. Y vaya que le dieron rienda suelta a su creatividad.

El primer iPhone parecía un dispositivo llegado de otro planeta:


  • Un solo botón para interactuar con él
  • La interacción con la pantalla tácticl utilizando solo un dedo y la forma en que el teclado QWERTY está púdicamente oculto, hasta que es necesario.
  • Al liberar el espacio ocupado por un teclado físico, la pantalla del iPhone permite navegar por Internet de una mejor manera.
  • En realidad el iPhone es una computadora portátil que nos engaño a todos disfrazándose de teléfono. Viendo las reacciones de esta semana, hay algunos escritores que siguen confundidos. 
  • No hay que soslayar el hecho de que el iPhone llegó a integrarse a un ecosistema, que ofrece aplicaciones y contenido a sus usuarios. Hoy en día suena fácil, en su tiempo el ambiente del App Store también parecía algo importado de otra dimensión

Sin duda el iPhone es una categoría por si mismo, y aunque han surgido algunas copias notables, la diferencia sigue siendo altamente perceptible. El día de hoy Gene Munster, el que tal vez sea el analista más respetado de todos los aspectos relacionados con Apple, fue contundente con su opinión: "El iPhone 5 es como un Rolex, rodeado de un océano de relojes Timex".

Dentro de las críticas que me han parecido más absurdas es la que está relacionada a la ausencia de dos tecnologías de moda, en el nuevo iPhone: la carga de batería de forma inalámbrica y el protocolo de comunicaciones seguro NFC (Near Field Communications), pensado como el medio de los pagos electrónicos del futuro. Los más insistentes, indican que los nuevos teléfonos Lumia, que algún día existirán, incluyen estas tecnologías.

Este punto me parece interesante, ya que la innovación es algo más que hacer un catálogo compacto de todo tipo de tendencias tecnológicas disponibles. Tanto NFC como la carga inalámbrica son tecnologías que todavía están en desarrollo. La carga inalámbrica de todas formas necesita una conexión a la red eléctrica, por aquello del necio principio de la conservación de la energía, y necesita de muchas horas para hacer una carga completa. La idea no es mala, y eventualmente habrá mejoras que la harán muy atractiva. ¿Cómo vamos a saber que ha llegado su momento? Va a ser muy fácil, ya que va a ser el día que Apple la ofrezca.

Lo relativo a NFC, todavía es más problemático, ya que es un estándar tecnológico que está en busca de ser adoptado. Hoy simplemente no se puede utilizar para nada, como lo comprobarán aquellos que sean compradores de la nueva generación de teléfonos Lumia. NFC a final de cuentas es una propuesta más, compitiendo con otras que son similares. No entiendo que le habría agregado a la experiencia de usuario de un iPhone.


Es cierto que el iPhone 5 es una mejora iterativa con respecto a sus antecesores, pero no me parece que sean cambios cosméticos y menores. Físicamente mejora todas sus variables:

  • Moderniza el diseño
  • Aumenta el tamaño de pantalla, aspecto en el que ha sido muy exitoso Samsung.
  • Es un equipo más ligero y delgado
  • Aumenta, al parecer considerablemente, la duración de la batería, uno de los puntos flacos del iPhone 4S.
  • Incluye un procesador más rápido
Sin embargo los verdaderos cambios, están en el software del dispositivo que recibió mejoras sustanciales, en todos sus aspectos. Aunque para poder opinar de este tema hay que usar el dispositivo, tiene varias funciones que se ven interesantes, como la integración con Facebook. Si la premisa de Mark Zuckerberg es que la gente busca estar más conectada es correcta, hoy el iPhone va a ser la plataforma que permita hacerlo en cualquier lugar y a cualquier hora. ¿Era esto imaginable teniendo un Motorola starTac en la mano? Me parece que no, y creo que este es un ejemplo que por si mismo muestra la increíble innovación que es el iPhone. Juzgarlo como un teléfono para hacer llamadas de voz es un análisis increíblemente chato.

¿Qué implicaciones tiene el éxito del nuevo iPhone? Definitivamente su base instalada le garantiza su lugar como uno de los estándares tecnológicos para dispositivos móviles. Si a estas unidades le agregamos las tablet Ipad, todo parece indicar que ya hay un líder tecnológico evidente. Todo lo que queda por definir es quien va a ser el segundo estándar tecnológico, y los contendientes son las diversas plataformas Android y los nuevos dispositivos Windows. Si consideramos que estos últimos llegan con algunos millones de unidades de desventaja, la situación no se ve nada halagüeña para Microsoft, aún a pesar de sus cargadores inalámbricos.

Definitivamente no estoy de acuerdo que el iPhone 5 sea un dispositivo aburrido, una de los aspectos más divertidos que tiene es imaginarse la cara de dolor y frustración que puso Steve Ballmer cuando lo vio. En un acto de refinada crueldad, decidió que cada empleado de Microsoft reciba gratuitamente una tablet Surface. ¿Cuántas iPads de clóset habrá en Redmond?





















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